viernes, 20 de noviembre de 2009

Nuestras Propias Faltas

Un anciano que tenía un grave problema de miopía se consideraba un experto en evaluación de arte.

Un día visito un museo con algunos amigos. Se le olvidaron los lentes en su casa y no podía ver los cuadros con claridad, pero eso no lo detuvo de ventilar sus fuertes opiniones.

Tan pronto entraron a la galería, comenzó a criticar las diferentes pinturas.

Al detenerse ante lo que pensaba era un retrato de cuerpo entero, empezó a criticarlo. Con aire de superioridad dijo:

"El marco es completamente inadecuado para el cuadro. El hombre esta vestido en una forma muy ordinaria y andrajosa. En realidad, el artista cometio un error imperdonable al seleccionar un sujeto tan vulgar y sucio para su retrato. Es una falta de respeto".

El anciano siguio su parloteo sin parar hasta que su esposa logro llegar hasta el entre la multitud y lo aparto discretamente para decirle en voz baja: "Querido, -estas mirando un espejo!!!.

Moraleja:

Nuestras propias faltas, las cuales tardamos en reconocer y admitir, parecen muy grandes cuando las vemos en los demás, debemos mirarnos en el espejo mas a menudo, observar bien para detectarlas, y tener el valor de corregirlas.

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